Terapia visual

La Optometría Comportamental es una forma evaluar, a grandes rasgos, cómo se procesa la información que se percibe a través de la vista, entendiéndola como un ‘todo’ que influye en nuestro desarrollo orgánico.

Los optometristas comportamentales evalúan la visión de forma holística, es decir teniendo en cuenta el cuerpo como un todo, evaluando los sitemas y midiendo otras habilidades visuales que van más allá de la agudeza. Por ejemplo, trabajan con problemas relacionados con la ambliopía (ojo vago), la falta de retención de la memoria, déficit de atención, las implicaciones visuales de la dislexia o la vista cansada, así como el estrabismo y problemas binoculares, refractivos, oculomotores, de lenguaje o de atención, en su vertiente visual.

La solución no siempre pasa por unas gafas o lentes de contacto, sino que a veces se puede corregir o mejorar a través de una terapia visual que integre el sistema visual con otros sistemas corporales. De esa forma se ejercitan los ojos para que trabajen en equipo sin importar tanto la cantidad de la visión – hay niños que ven al 100% pero presentan déficit de atención- como la calidad. En este sentido, el rendimiento que se consigue es más efectivo.

En propiooptic trabajamos con todo tipo de especialistas como odontólogos, oteópatas, fisioterapeutas, podólogos y posturólogos, para trabajar en conjunto cualquier tipo de problema que observamos.